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A dos días de que el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) dejó
sin efecto el contrato de unos 8.300 funcionarios temporales, algunos
directores de la Justicia Electoral comenzaron a pedir socorro. Cristina
Muñoz (ANR), encargada de la Dirección de Registros Electorales, fue la
primera en quejarse. “Con la falta de renovación de contratos, mi
dirección es la más afectada. Hay oficinas del registro electoral que no
pueden abrir. Las inscripciones en el Registro Cívico Permanente (RCP)
se verán también perjudicadas”, advirtió la ex ministra de la Mujer.
Otros
altos funcionarios del TSJE, que prefirieron mantenerse en el
anonimato, comentaron que varias dependencias administrativas se ven
afectadas por la falta de funcionarios temporales.
Contradictoriamente,
el ministro electoral Juan Manuel Morales (ANR) dijo la semana pasada
que los 8.300 contratados, cupos de la ANR, PLRA y Unace, hacen
exclusivamente trabajos de inscripción en el RCP. Sin embargo, cuando la
prensa dio a conocer el irrisorio promedio de inscripción que tenía
cada recomendado (2 inscriptos por mes), el discurso del TSJE cambió. La
institución argumentó que los recomendados políticos también hacen
otras tareas y no todos están afectados en la campaña de inscripción.
“Los contratados de la Justicia Electoral no están solamente
dedicados a inscripción. Hay cientos que están por ejemplo en
Identificaciones de la Policía Nacional, en el Registro Civil, en los
tribunales de cada departamento del país, en los juzgados electorales,
en las direcciones de Informática, Recurso Electorales, en Servicios
Electorales. O sea, hay muchas áreas de la Justicia Electoral donde hay
personas contratadas que no están dedicadas a la inscripción”, dijo
ayer Carlos María Ljubetic, asesor del TSJE, a varias emisoras radiales.
¿Y los nombrados?
El
año pasado, el TSJE tenía 1.800 funcionarios nombrados (o permanentes) y
en 2011 aumentaron a 2.200, según nuestras fuentes. ¿Qué función
desempeñan los de esta categoría, si los contratados (la mayoría
operadores políticos) están en casi todas las oficinas y dependencias
electorales, según las manifestaciones de Ljubetic?
Vergonzoso promedio
Los
datos brindados por la misma Justicia Electoral dan cuenta de que
existe una súper población de contratados, que hasta el 31 de julio
sumaban 8.300. Esto teniendo en cuenta que el mismo TSJE informó hace
dos semanas que hasta finales de junio se había logrado inscribir a
112.710 personas en el Registro Cívico Permanente. Es decir, que cada
uno de los 8.300 contratados inscribió en promedio a solo 12 personas en
seis meses (de enero a junio), dos por mes. Cada uno de los
funcionarios contratados a pedido de diputados, senadores y dirigentes
cobran entre G. 900.000 y G. 2.500.000 por mes. El cupo total -que tiene
cada parlamentario- cuesta G. 88.000 millones.