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CAACUPÉ, Dpto. de Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). En la homilía correspondiente al octavo día del novenario en honor a
Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé, Mons. Edmundo Valenzuela
dijo que entre los presupuestos que debilitan y menoscaban la vida
familiar, encontramos la ideología de género. Indicó que según esta
“corriente de pensamiento, cada uno puede escoger su orientación
sexual, sin tomar en cuenta las diferencias dadas por la naturaleza
humana”.
“Esto ha provocado modificaciones legales que hieren
gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al derecho a la vida y
la identidad de la familia”, dijo.
En ese sentido, indicó que
en esa posición se encuentra el “Marco Rector Pedagógico para la
Educación Integral de la Sexualidad” del Ministerio de Educación y
Cultura (MEC). Indicó que propone claramente y repetidas veces la
ideología del género.
Mons. Valenzuela mencionó que en
contraposición, la cultura paraguaya es profundamente humanista y
cristiana, basada en la filosofía del realismo y de la antropología
personalista, que durante siglos han acompañado la vida de nuestros
pueblos latinoamericanos y, con mayor razón, la de nuestro país.
Mons.
Valenzuela también hizo un llamado al Estado paraguayo para que en el
Marco Rector de la Educación Integral de la Sexualidad se promueva con
claridad el matrimonio civil y religioso, entre un hombre y una mujer.
Pidió que se eliminen las ambigüedades conceptuales, en especial la
ideología del género.
Instó a que los padres de familia sean
los primeros y últimos responsables de la educación sexual de sus hijos
y que la escuela colabore para mantener la cultura cristiana de la
sociedad paraguaya.
Pidió que se dejen de lado los casamientos
improvisados, especialmente cuando la novia está encinta y sus padres la
obligan a casarse, por el honor social de la familia. “Al faltar la
libertad a uno de los cónyuges, se socava la validez del matrimonio
cristiano”, indicó.
Facilitar el matrimonio
Mons.
Valenzuela expresó que es oportuno y necesario que el Estado paraguayo
facilite el matrimonio civil, ya que en algunos lugares resulta muy
oneroso, por la falta de jueces de paz. Sobre el punto, dijo que en
nuestro país, que ha adoptado el matrimonio civil, no reconoce las
uniones conyugales realizadas bajo las normas religiosas. En otros
países, las reconocen como opción con validez jurídica, equivalente al
matrimonio civil.
“Por lo tanto, sería oportuno, que en un país
católico y de tradición cultural cristiana, el matrimonio religioso
tenga también validez jurídica y civil”, manifestó.